La experiencia práctica nos ha indicado que, con viento suave, las gotas pequeñas se dirigen dentro del follaje tanto con la turbulencia del viento como con la turbulencia propia del aeroplano. Mientras las gotas grandes mayormente se depositan sobre las hojas superiores, las gotas pequeñas tienen la facultad de ser llevadas debajo de las hojas, rodearlas e incluso impactar en las zonas mas bajas de las plantas.
Penetración
Por lo tanto las gotas pequeñas son ideales para la penetración. Su peso les permite ser dirigidas dentro del follaje vía las turbulencias del aire, abriéndose camino entre las hojas y llegando mas abajo.
Evaporación
Las gotitas más pequeñas que solo contienen agua son propensas a ser afectadas por las condiciones atmosféricas, como ser la evaporación. El tamaño de la gota debe ser optimizado para asegurarse que la mayor cantidad del producto aplicado llegue a destino y a su vez logre penetrar entre las plantas. En una pulverización de bajo volumen, las gotas a base de agua se pueden evaporar muy rápidamente. Si las gotas van disminuyendo su volumen, quedan muy pequeñas como para ser atrapadas por los insectos o las hojas.
Esto puede evitarse empleando cierto porcentaje de una sustancia no volátil, por ejemplo hacer una composición con melazas, donde la gota de la llovizna mantiene su tamaño aún cuando el aguase evapore.
Existen productos especializados para trabajos a ultra bajo volumen que como principal característica es no evaporarse.