Efectos de las condiciones atmosféricas en la gota

La temperatura, la humedad relativa y la velocidad del viento existentes en el momento de realizar la aplicación determinan, en gran medida, las probabilidades que poseen las gotas de alcanzar el blanco. Los primeros dos factores afectan principalmente el riesgo de evaporación. El último, además de incrementar la evaporación y el tiempo de caída, puede también transportar las gotas hasta un sitio no objetivo, si se dan condiciones térmicas e higroscópicas favorables.

Efecto de la temperatura

La evaporación es la transferencia de moléculas desde la superficie del líquido hacia la atmósfera. La mayor o menor tendencia que poseen los fluidos a pasar al estado gaseoso, se mide a través de la tensión de vapor.
Los líquidos con elevada tensión de vapor se gasifican con facilidad. Para una sustancia dada, a medida que aumenta su temperatura también lo hace su tensión de vapor, ya que aumenta la energía cinética de las moléculas, facilitando su trasferencia hacia el ambiente.

Efecto de la Humedad Relativa

El aire es una mezcla de gases, uno de los cuales es el vapor de agua. Su capacidad para contener humedad se incrementa con la temperatura.
Existen dos formas de caracterizar el estado hídrico del aire. Una es la humedad absoluta, que indica el contenido de agua que posee el aire en un momento dado y se expresa como presión de vapor en milímetros de columna de mercurio. La cantidad máxima de vapor que puede contener el aire se conoce como saturación de humedad. La relación entre estos valores es la humedad relativa, que es la otra forma de caracterizar el contenido hídrico del aire.
El tiempo que puede permanecer una gota en el aire antes de evaporarse, puede calcularse usando el diámetro de la gota y la temperatura de los termómetros. La fórmula empleada dicta que la vida de una gota es directamente proporcional a su tamaño, e inversamente proporcional a la diferencia de temperaturas indicadas por los termómetros.
Una gota de 50 micrones no tiene posibilidades de sobrevivir con 30 grados de temperatura y una humedad relativa de 50%. Si se aumenta la humedad, entonces las posibilidades aumentan. Algunos autores opinan que debe suspenderse la aplicación si se están usando gotas de 200 micrones con una temperatura de 32 grados y una HR de 70%.

Efecto del viento

El viento modifica la trayectoria de las gotas, pudiendo trasportarlas fuera del área objetivo, afectando también su velocidad de caída respecto del suelo. A este fenómeno se lo denomina exoderiva. En general, se aconseja la suspensión de las tareas de pulverización cuando la velocidad del viento supera los 12-13 km/h. Sin embargo este límite no es constante, ya que varía según el tamaño de gotas y las condiciones atmosféricas.
(fuente: aplicAR)